UNICORNIS



Empezaba el año 2015, un verano seco, sin una gota de lluvia y con un calor anormal para la Patagonia; el Lago Puelo parecía un charco de agua estancada y las montañas no tenían el verde habitual del bosque frío: se veían color tierra. Una columna de humo de 6 kilómetros de altura mostró el comienzo de la serie de incendios, en una tarde de calor insoportable. 
En la Comarca Andina del Paralelo 42° (El Bolsón, Lago Puelo, El Hoyo, Epuyén) el pueblo salió a la calle en impresionantes marchas multitudinarias, se reunió en asambleas y descubrió que los incendios eran intencionales y múltiples los propósitos que los provocaron, distintas formas de un único objetivo: hacer negocios, ganar dinero.
Ahora las montañas tenían el color de la ceniza.
En medio de la angustia de aquellos días fui garabateando en una libretita una serie de textos y dibujos, que fueron el salvavidas que mantuvo a flote mi alma.
La primera lluvia apagó los últimos fuegos.
Hoy los bosques empezaron a renovarse, y de la libretita de hojas color tierra brotó Unicornis.
La libretita se la regalé a mi mamá.


Dedicado a todo lo que se pierde sin remedio, 
y a lo que viene a sanarnos
cuando creemos que ya nada puede hacerlo.


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